No sirve de nada
me digo
(mientras veo aparecer y desaparecer las luces de una ciudad jamás contemplada)
No es el lugar.
Son estos ojos cerrados invocando a la ciudad del silencio.
Aquel lugar que no habito en sueños
Aquel lugar que espero cuide las respuestas
que me estén destinadas
Aquella esperanza fria
(y fatal)
de que para todo hay un final
Que a veces espero llegue
Para volver a comenzar
Porque no he puesto puertas
entre mis años
Que alguien pueda cerrar
Porque no hay descanso
en estas letras
Que permita olvidar
Lo hecho, lo dicho y lo pensado.
Escrito, no por expresión.
por mí en estas lineas vertido
por simple necesidad de excreción
porque aún puedo ver
(como la primera vez)
todos esos colores
y hedores
de la primera calle
del primer parque
de la única mano extendida
a negar.
Como lo que es, estas lineas
tocarán la tierra, la enrojecerán
tratando en vano de mutar el polvo
y la mancha púrpura no será más
a los ojos del viandante
que parte del camino
que aún cree poder andar
No es el lugar.
Son estos ojos cerrados invocando a la ciudad del silencio.
Aquel lugar que no habito en sueños
Aquel lugar que espero cuide las respuestas
que me estén destinadas
Aquella esperanza fria
(y fatal)
de que para todo hay un final
Que a veces espero llegue
Para volver a comenzar
Porque no he puesto puertas
entre mis años
Que alguien pueda cerrar
Porque no hay descanso
en estas letras
Que permita olvidar
Lo hecho, lo dicho y lo pensado.
Escrito, no por expresión.
por mí en estas lineas vertido
por simple necesidad de excreción
porque aún puedo ver
(como la primera vez)
todos esos colores
y hedores
de la primera calle
del primer parque
de la única mano extendida
a negar.
Como lo que es, estas lineas
tocarán la tierra, la enrojecerán
tratando en vano de mutar el polvo
y la mancha púrpura no será más
a los ojos del viandante
que parte del camino
que aún cree poder andar
